Jordan en su era Bulls
La imagen pública de Jordan en los noventa fue inseparable del aura que también llevó a la película.
Space Jam llevó a Michael Jordan fuera del parqué sin separarlo de su mito. La película mezcló acción real, animación clásica y la imaginería de la NBA de los noventa para construir una obra ligera, vistosa y profundamente ligada al momento de mayor popularidad del número 23.
Mientras Michael Jordan atraviesa su etapa alejado de la NBA y vinculado al béisbol, Bugs Bunny y los Looney Tunes lo reclutan para disputar un partido decisivo contra unos invasores que roban el talento de varias figuras de la liga. El resultado es una fábula deportiva que no intenta ser realista: funciona como espectáculo familiar, como pieza pop de los noventa y como extensión del fenómeno Jordan.
Parte de su encanto sigue estando en esa mezcla improbable entre la estética cartoon, el imaginario publicitario de la época y la presencia de Jordan como estrella absoluta, incluso cuando la película se ríe de su propia condición de evento.
En 2021 llegó Space Jam: A New Legacy, una continuación centrada en LeBron James y no en Michael Jordan. Comparte el cruce entre baloncesto y Looney Tunes, pero responde a otra época, otro lenguaje visual y otra figura principal. Para esta web, la referencia inevitable sigue siendo la película de 1996: la que convirtió a Jordan en el eje total de una fantasía NBA.
La imagen pública de Jordan en los noventa fue inseparable del aura que también llevó a la película.
Uno de los modelos más recordados de la línea Air Jordan y una pieza central del recuerdo visual asociado a la película.
El magnetismo de la película descansa en la misma idea que dominaba la NBA de la época: Jordan como protagonista absoluto.